Las unidades de patinetes eléctricos y bicicletas de las empresas Lime y Whoosh están obstruyendo banquetas y vialidades en el Centro de Monterrey y el Barrio Antiguo. La falta de espacios exclusivos de estacionamiento obliga a los usuarios a dejar los vehículos sobre aceras de dimensiones reducidas, generando obstáculos para los peatones y situaciones de riesgo especialmente para personas con discapacidad, adultos mayores, usuarios de sillas de ruedas y quienes transitan con carriolas.
El problema ha sido reportado por vecinos y trabajadores de la zona, quienes señalan que, aunque las aplicaciones de ambas empresas permiten finalizar los viajes en puntos autorizados, la ausencia de zonas exclusivas para estacionar las unidades deriva en que los scooters y bicicletas terminen colocados sobre las banquetas o frente a entradas de garajes, dificultando tanto la circulación peatonal como las maniobras vehiculares.
Banquetas estrechas e interrupciones al paso peatonal
Uno de los puntos donde la situación se percibe con mayor intensidad es la calle Vicente Riva Palacio, en el área del Centro de Monterrey. Ahí, las banquetas son especialmente angostas, lo que agrava las consecuencias cuando los usuarios dejan los vehículos compartidos atravesados sobre la acera.
Cuando un scooter o una bicicleta queda atravesada en una banqueta estrecha, los peatones se ven obligados a descender a la calle para continuar su recorrido, exponiéndose al tráfico vehicular. Esta situación representa un riesgo de accidente que afecta de manera desproporcionada a quienes tienen menor movilidad o dependen de dispositivos de apoyo para desplazarse.
En la banqueta de la calle Vicente Riva Palacio, como está muy delgadita (muy chica), he visto que los dejan atravesados. Creo que deberían buscar la forma de no dejarlos ahí o habilitar espacios para estacionarlos, porque sí estorban y obligan a las personas a bajarse de la banqueta, lo que representa un riesgo de accidente.
La cita corresponde a Roberto Gómez, trabajador del Centro de Monterrey, quien describió la dinámica que se repite en distintos puntos de la zona y que afecta el flujo de quienes circulan a pie por esas calles.
Cocheras bloqueadas y riesgo para automovilistas
La problemática no se limita a los peatones. Los residentes del Barrio Antiguo también han reportado que las unidades son dejadas junto a vehículos estacionados o directamente frente a cocheras, lo que genera riesgos durante las maniobras de entrada y salida de automóviles.
Luis de los Santos, habitante del Barrio Antiguo, relató las dificultades que enfrenta cada vez que necesita salir con su vehículo desde su propio domicilio.
Donde me molesta más es cuando salgo de mi casa y hay uno atrás de mi carro o uno en el portón, que es para salir de mi casa. Siempre los ponen atrás o cerca, entonces siempre tengo que estar vigilando para no pegarle a uno cuando salgo de reversa.
De los Santos también señaló que ha tenido que intervenir directamente para evitar que los usuarios estacionen los vehículos frente a la entrada de su propiedad.
He tenido que decirle a gente que está estacionándolo que no me gusta que lo dejen ahí porque es un portón de estacionamiento y les tengo que decir: ‘Oigan, ahí no, porque es cochera y obstruyen mi salida’.
El riesgo no es menor. Una unidad dejada detrás de un automóvil estacionado puede no ser visible para el conductor al momento de salir en reversa, lo que incrementa la posibilidad de un golpe accidental.
Grupos más afectados por la falta de espacios exclusivos
Las afectaciones son transversales, pero la situación resulta especialmente crítica para ciertos grupos de la población. Las personas con discapacidad motriz, los adultos mayores, los usuarios de sillas de ruedas y quienes transitan con carriolas son quienes enfrentan mayores dificultades cuando una unidad bloquea el acceso a la banqueta.
A diferencia de un peatón sin limitaciones de movilidad, estas personas no siempre pueden rodear un obstáculo bajando a la calle o desviando su trayectoria con facilidad. En zonas como el Centro de Monterrey, donde las banquetas ya presentan dimensiones reducidas, la presencia de un scooter o bicicleta colocado de forma irregular puede hacer intransitable un tramo completo.
La raíz del problema, de acuerdo con lo reportado por los afectados, no es el uso de los vehículos compartidos en sí mismo, sino la inexistencia de espacios físicos delimitados y suficientes que encaucen el estacionamiento de las unidades fuera de las aceras peatonales.
Qué se sabe hasta ahora y qué falta por confirmar
Lo que está confirmado es que las empresas Lime y Whoosh operan vehículos compartidos en el Centro de Monterrey y que sus aplicaciones permiten a los usuarios finalizar sus viajes y dejar las unidades en puntos autorizados. También está documentado que la falta de espacios exclusivos está derivando en obstrucciones sobre banquetas de dimensiones reducidas, con efectos concretos en la movilidad peatonal y vehicular de la zona.
Sin embargo, hay información relevante que aún no ha sido confirmada. No se cuenta con declaraciones oficiales de las empresas Lime ni Whoosh sobre el problema, ni con una respuesta de las autoridades municipales o de movilidad de Monterrey. Tampoco se tiene conocimiento de cifras sobre la cantidad de vehículos en circulación, estadísticas de incidentes relacionados, la fecha exacta desde la cual operan estas empresas en la ciudad ni el número de puntos autorizados de estacionamiento disponibles actualmente.
Preguntas frecuentes
¿Qué empresas de vehículos compartidos están generando el problema en el Centro de Monterrey?
Las unidades de Lime y Whoosh son las identificadas en los reportes de vecinos y trabajadores del Centro de Monterrey y el Barrio Antiguo.
¿Por qué los usuarios dejan los scooters y bicicletas sobre las banquetas?
Las aplicaciones permiten finalizar los viajes en puntos autorizados, pero la falta de espacios exclusivos y delimitados para estacionar las unidades lleva a que los vehículos terminen colocados sobre las banquetas, incluyendo zonas con aceras de dimensiones muy reducidas.
¿Quiénes resultan más afectados por esta situación?
Las afectaciones impactan especialmente a personas con discapacidad, adultos mayores, usuarios de sillas de ruedas y quienes transitan con carriolas, quienes enfrentan mayores dificultades para sortear los obstáculos en las banquetas. También se ven afectados los automovilistas residentes cuyas cocheras quedan bloqueadas.
¿Las autoridades han respondido al problema?
Hasta la fecha de publicación de este reporteo, no se cuenta con declaraciones de las autoridades municipales ni de movilidad de Monterrey sobre la situación en el Centro de la ciudad.
La situación en el Centro de Monterrey pone sobre la mesa un desafío que comparten muchas ciudades que han integrado sistemas de movilidad compartida: la operación de estas empresas requiere infraestructura específica para que el estacionamiento de sus unidades no traslade la carga hacia las aceras y quienes las usan.

