La segunda edición del Festival Hip Hop Indígena reunió en Ciudad de México a músicos que utilizan el rap para reivindicar su identidad, combatir la discriminación y difundir idiomas como el zapoteco, el maya y el mazateco. El encuentro tendrá una nueva edición el 17 de octubre en Lima, Perú.
El rap se ha convertido en una herramienta para que artistas indígenas de México defiendan sus lenguas originarias, expresen las realidades de sus comunidades y acerquen sus historias a nuevos públicos. Esa apuesta cultural quedó de manifiesto durante la segunda edición del Festival Hip Hop Indígena, celebrada en Ciudad de México.
El encuentro tuvo lugar en la Casa Refugio de la Memoria, en el marco de las actividades relacionadas con el 12 de octubre, fecha que en México también se reivindica como una jornada de resistencia indígena y reflexión sobre los derechos de los pueblos originarios.
La programación incluyó conciertos, venta de artesanías, exposiciones fotográficas sobre los orígenes del movimiento y un micrófono abierto en el que distintos exponentes improvisaron en lenguas como zapoteco, maya y mazateco.
Para los participantes, el hip hop representa más que un género musical: es una vía para reivindicar su identidad, compartir sus experiencias y responder a la discriminación que enfrentan los pueblos indígenas.
Mare Advertencias: el hip hop como herramienta para encontrar la identidad
La rapera zapoteca Mare Advertencias, con 23 años de trayectoria, destacó que el hip hop mantiene su relevancia porque responde a las necesidades de las comunidades y al contexto en el que surge.
“Creo que lo interesante de la cultura hip hop es que no responde a una época, sino responde a una necesidad en el contexto en el que se origina”, señaló la artista al referirse a la importancia de celebrar este tipo de encuentros.
Para Mare Advertencias, la posibilidad de llevar el festival desde el Bronx, donde se realizó el año anterior, hasta Ciudad de México y posteriormente a Lima, Perú, refleja la expansión del rap indígena y la conexión entre artistas de distintas regiones del continente.
La intérprete también recordó que encontró en el hip hop una forma de explorar su identidad durante la adolescencia.
“Para mí el hip hop fue una forma en la que pude buscar mi identidad”, expresó.
Su experiencia refleja cómo el género puede convertirse en un espacio para expresar vivencias personales y colectivas, cuestionar la discriminación y reivindicar las raíces culturales desde una propuesta musical contemporánea.
Pat Boy denuncia discriminación en la industria musical
El rapero maya Pat Boy señaló que la discriminación continúa presente en la industria musical y que las divisiones también se reproducen dentro de la propia escena del hip hop.
“Siempre ha habido discriminación”, afirmó al cuestionar la separación entre artistas indígenas y otros exponentes del género.
La participación de músicos que cantan en sus lenguas maternas busca romper esas barreras y demostrar que los idiomas originarios pueden adaptarse a distintos estilos musicales sin perder su significado cultural.
En ese sentido, el rap funciona como un medio para narrar experiencias comunitarias, compartir tradiciones y acercar las lenguas indígenas a públicos que quizá no han tenido contacto con ellas.
El rap mazateco lleva las historias de la sierra a nuevos públicos
El rapero mazateco Xéti NdáJnió destacó la posibilidad de utilizar la música para conectar con otras personas más allá de las diferencias lingüísticas.
“Cantar en nuestra lengua sobre las tradiciones de la sierra nos permite conectar con la gente más allá de las palabras”, expresó.
Para los artistas participantes, incorporar sus idiomas al rap permite ampliar los espacios de difusión de las lenguas originarias y mostrar que siguen siendo herramientas vivas de comunicación, creación y transmisión cultural.
La propuesta también cuestiona las barreras que históricamente han limitado la presencia de músicos indígenas en los circuitos comerciales, donde el español y otros idiomas dominantes suelen tener mayor visibilidad.
Festival Hip Hop Indígena impulsa plataformas musicales independientes
La organización del encuentro destacó la importancia de generar espacios independientes para difundir la diversidad cultural y evitar que la circulación de estas propuestas dependa exclusivamente de las grandes compañías discográficas.
Ángeles Solís, coproductora del festival y activista de la organización The Action Lab, consideró que el encuentro representa una oportunidad para ampliar las plataformas de expresión de los pueblos originarios.
“Es una oportunidad para generar plataformas independientes donde nuestras voces y nuestras lenguas se escuchen”, señaló.
Además de los conciertos, las actividades culturales y las exposiciones permitieron mostrar diferentes expresiones del movimiento, así como establecer conexiones entre artistas que comparten el interés de defender sus identidades a través de la música.
Día de la Resistencia Indígena: una fecha para reivindicar las lenguas originarias
El festival se celebró en vísperas del 12 de octubre, una fecha que en México ha pasado de asociarse con la conmemoración del Día de la Raza a convertirse también en un espacio de memoria crítica y reivindicación de los derechos de los pueblos indígenas.
En ese contexto, el rap en lenguas originarias adquiere una dimensión cultural y social: permite narrar las experiencias de las comunidades desde sus propias voces y cuestionar la discriminación que enfrentan.
El uso del zapoteco, el maya y el mazateco en las presentaciones muestra cómo las lenguas pueden ocupar escenarios contemporáneos y dialogar con públicos diversos sin desligarse de sus territorios, tradiciones e historias.
¿Cuándo será el próximo Festival Hip Hop Indígena?
La siguiente cita del Festival Hip Hop Indígena está prevista para el 17 de octubre de 2026 en Lima, Perú. El encuentro dará continuidad a la red internacional de artistas que utiliza el hip hop para visibilizar las lenguas originarias y compartir las historias de los pueblos indígenas del continente.
Con estas actividades, el movimiento busca ampliar la circulación de la música indígena, abrir espacios independientes para sus exponentes y contribuir a la preservación y transmisión de las lenguas originarias entre nuevas generaciones.

