La Universidad de Cornell, en Estados Unidos, prohibió los eventos sociales en las casas de las fraternidades afiliadas a su Consejo Interfraternidades durante el año académico 2026-2027. La decisión llega tras la reapertura de una investigación penal por una presunta violación grupal denunciada por una estudiante en 2024.
La Universidad de Cornell anunció la suspensión de las fiestas y los eventos sociales en las casas de las fraternidades afiliadas al Consejo Interfraternidades (IFC, por sus siglas en inglés) durante el resto del curso académico 2026-2027. La medida forma parte de un conjunto de acciones para reforzar la seguridad en el campus y mejorar la atención a las personas sobrevivientes de agresiones sexuales.
El presidente de la institución, Michael I. Kotlikoff, comunicó la decisión este martes 13 de octubre y reconoció que la universidad no respondió adecuadamente en el pasado a las preocupaciones relacionadas con estos casos.
La suspensión permitirá revisar las condiciones en las que se desarrolla la vida social de las fraternidades y determinar si sus actividades pueden continuar de forma segura. La universidad advirtió que las agrupaciones que incumplan la directiva podrían enfrentar una suspensión de emergencia.
“Todas las fiestas y eventos sociales en las casas del Consejo Interfraternidades (IFC) de Cornell quedarán suspendidos durante el resto del curso académico 2026-2027”, señaló Kotlikoff en su comunicado.
El rector también indicó que la decisión responde a la preocupación expresada por estudiantes, docentes, trabajadores, familiares, exalumnos y miembros del consejo de administración, en medio de la indignación generada por la denuncia.
Cornell refuerza la atención a sobrevivientes de agresión sexual
Además de suspender las fiestas, la universidad anunció medidas para ampliar los recursos de atención a personas que denuncien agresiones sexuales. Entre ellas se encuentran la designación de una persona responsable de gestionar estos casos en la Oficina de Derechos Civiles y la incorporación de más personal a la oficina de Respuesta y Educación sobre Acoso y Agresión Sexual.
Kotlikoff también adelantó una revisión de las políticas universitarias relacionadas con la prevención y atención de la violencia sexual. El análisis independiente estará encabezado por Sally Yates, exfiscal general adjunta de Estados Unidos, quien deberá examinar los procedimientos de Cornell y formular propuestas para mejorar su respuesta ante este tipo de denuncias.
La universidad señaló que no esperará a que concluya esa revisión para aplicar cambios. También anunció que colaborará con las autoridades estatales para que investigadores con experiencia en casos de violencia sexual y entrevistas informadas por el trauma participen en las investigaciones penales.
¿Qué ocurrió en el caso de la fraternidad Chi Phi?
La decisión de Cornell se produce después de que una exestudiante, identificada en la demanda con el seudónimo Jane Doe, denunciara que fue agredida sexualmente por siete estudiantes vinculados a la fraternidad masculina Chi Phi durante la madrugada del 20 de octubre de 2024.
La mujer presentó una demanda civil el 14 de septiembre de 2026 contra la universidad, los siete estudiantes y otras personas y entidades. Las acusaciones han generado cuestionamientos sobre la respuesta institucional y el tratamiento que recibieron las denuncias. Los señalamientos forman parte de un proceso legal y no deben presentarse como hechos judicialmente probados.
La investigación penal fue reexaminada a finales de septiembre, después de que la Fiscalía del condado de Tompkins anunciara que revisaría el caso. Posteriormente, la fiscal general de Nueva York, Letitia James, asumió un papel central en la investigación como fiscal especial.
El caso provocó protestas en el campus y críticas de estudiantes, docentes y exalumnos, que reclamaron mayor transparencia y una revisión de las medidas adoptadas por la universidad.
Cornell busca cambios en la cultura social universitaria
Kotlikoff también planteó la necesidad de revisar la cultura social del campus y abordar los riesgos asociados al consumo de alcohol y drogas. La universidad pretende evaluar cómo funcionan las fraternidades y qué cambios son necesarios para que las actividades sociales puedan desarrollarse de manera segura.
La suspensión de las fiestas se mantendrá durante el resto del año académico 2026-2027. La institución advirtió que las fraternidades que incumplan la prohibición podrán recibir sanciones inmediatas, incluida la suspensión de emergencia.
La revisión independiente y la investigación penal seguirán caminos distintos: una examinará las políticas y actuaciones de Cornell, mientras que la otra buscará determinar si existen elementos para presentar cargos. La universidad no ha anunciado una fecha para levantar la prohibición.

