Más de 85 mil personas llenaron el Monumental para acompañar a Lionel Messi en su último partido con la selección argentina. Hubo lágrimas, homenajes y un gol para cerrar 21 años de historia.
El último partido de Lionel Messi con Argentina comenzó mucho antes de que rodara la pelota. Más de 85 mil personas llenaron el estadio Monumental para despedir al capitán. Las canciones de la selección sonaron durante horas. Las tribunas esperaron su aparición y, cuando Messi salió a calentar, el estadio se levantó para recibirlo.
Era una noche pensada para decir adiós. Argentina enfrentó a Benín y ganó 3-0. Messi marcó de penalti el último de sus 126 goles con la selección y cerró su etapa internacional con 208 partidos.
Pero los números quedaron por momentos en segundo plano. La noche fue, sobre todo, una despedida.
Messi llegó al Monumental entre lágrimas
Messi ya estaba emocionado antes de entrar al campo. Durante el trayecto del autobús hacia el Monumental, el capitán lloró mientras miles de aficionados esperaban el paso de la selección.
En el vehículo viajaban también Rodrigo de Paul y Nicolás Otamendi, dos futbolistas que compartieron buena parte de su recorrido con Argentina.
En las tribunas estaban su esposa, sus hijos y su madre. También aparecieron antiguos compañeros y campeones del mundo de distintas generaciones. Ángel Di María, uno de sus principales socios durante años con la Albiceleste, estuvo entre ellos.
Cuando Messi entró al campo, lo hizo acompañado por sus hijos. Después llegó el himno argentino. Fabio Santana, excombatiente de la guerra de las Malvinas, estuvo a cargo de la interpretación.
Messi mantuvo la mirada al frente durante buena parte de la ceremonia. Cuando terminó el himno, volvió a llorar.
El Monumental preparó una despedida para el número 10
Sobre el campo aparecieron mensajes de agradecimiento. Uno de ellos resumía el sentimiento de la noche: “Gracias por hacernos felices”.
También se desplegó una camiseta gigante con el número 10 y la palabra “Gracias” en lugar del apellido. Antes del comienzo, Messi recibió un reconocimiento de los jugadores de Benín.
Después buscó a sus compañeros uno por uno para abrazarlos. Uno de los abrazos más largos fue con Cristian Romero, quien heredará la capitanía de Argentina después de más de 15 años con Messi al frente del equipo.
El homenaje continuó durante el partido. Cuando llegó el minuto 10, el árbitro detuvo el juego. Todo el Monumental se puso de pie. El estadio volvió a corear el nombre de Messi mientras se lanzaban fuegos artificiales. Durante unos segundos, el partido dejó de importar.
El último gol de Messi con Argentina
El gol que todos esperaban llegó en la segunda mitad. Messi había buscado el arco en cuatro ocasiones durante el primer tiempo. Incluso intentó marcar directamente desde un tiro de esquina.
Pero fue un penalti el que le permitió cerrar su cuenta. Una falta sobre Agustín Giay dentro del área dejó la pelota en el punto penal.
Messi tomó el balón. Después de unos segundos de espera, ejecutó con la zurda y marcó el 126.º gol de su carrera con Argentina. El Monumental volvió a explotar. Sus compañeros corrieron para abrazarlo mientras las tribunas repetían su nombre. Fue el último gol del máximo anotador histórico de la selección argentina.
Otamendi también cerró su historia con Argentina
La despedida tuvo otro protagonista. Nicolás Otamendi disputó también su último partido con la selección. El defensor marcó el primer gol argentino después de conectar de derecha un tiro de esquina ejecutado por Messi.
Fue la última conexión entre dos futbolistas que compartieron años de la historia más exitosa de Argentina. Poco después, Otamendi dejó el campo junto a Rodrigo de Paul.
La selección comenzó entonces a mostrar a los jugadores que deberán ocupar el espacio dejado por una generación histórica.
Nico Paz y una imagen de cambio
Entre ellos apareció Nicolás Paz. El futbolista de 22 años es uno de los nombres que Argentina mira para su siguiente etapa. Y tuvo una participación especial en la despedida.
Messi le entregó la pelota fuera del área y Paz respondió con un zurdazo con efecto que terminó en la portería de Benín. El gol recordó, por su ejecución, algunas de las acciones que durante años llevaron la firma de Messi.
Por un instante, la imagen pareció resumir el cambio de una generación a otra. Messi dejó el protagonismo a los jóvenes mientras el reloj avanzaba hacia el final.
La última pelota fue para Messi
En los minutos finales, el público dejó de mirar solamente el partido. Cada carrera de Messi podía ser la última. Cada toque también. El capitán tuvo una última oportunidad con un tiro libre que terminó desviado.
Poco después, el árbitro Fernando Véjar se acercó. Tomó la pelota y se la entregó a Messi. Después señaló el final. Argentina había ganado 3-0.
Messi sostuvo el balón entre sus manos mientras sus compañeros, los rivales y el público lo rodeaban. Las tribunas volvieron a ponerse de pie. El Monumental cantó su nombre una última vez.
Después de 21 años, 208 partidos y 126 goles, Lionel Messi cerró su historia con la selección argentina. La camiseta gigante que había aparecido al comienzo de la noche decía “Gracias”. Al final, esas mismas palabras parecían salir de todo el estadio.

