La Unión Ganadera Regional de Nuevo León respondió a una contingencia sanitaria en comunidades de la Sierra de Montemorelos tras detectar 19 casos urgentes de gusano barrenador en ganado de las zonas de Trinidad y Potrero Redondo. Los trabajos incluyeron curaciones directas en campo, entrega de medicamentos y sesiones de capacitación para productores, todo ello en coordinación con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural a través del Senasica.
Los médicos veterinarios Iván Alarcón y Marisol Castro encabezaron las acciones durante dos días consecutivos en dichas zonas, atendiendo animales con heridas infestadas por larvas que requerían intervención inmediata. La nota fue publicada el 5 de julio de 2026.
Qué encontraron los veterinarios en campo
Al llegar a las comunidades serranas, el equipo veterinario identificó ejemplares de ganado con lesiones activas provocadas por larvas de gusano barrenador, una plaga que puede comprometer gravemente la salud animal si no se trata a tiempo. El procedimiento consistió en limpiar cada herida infestada, aplicar tratamientos larvicidas para eliminar las larvas y cubrir las lesiones con productos cicatrizantes para favorecer la recuperación del tejido.
Además de las curaciones, los especialistas entregaron a los productores de ambas zonas el medicamento Exzolt, indicado para la prevención del gusano barrenador, junto con kits de toma de muestra para facilitar el reporte y análisis de nuevos casos ante las autoridades sanitarias. La distribución de estos insumos buscó dejar capacidad de respuesta instalada en las propias comunidades.
Encontramos animales con heridas infestadas por larvas de gusano barrenador que requerían atención inmediata. Nuestro trabajo consistió en limpiar y curar las lesiones, aplicar los tratamientos larvicidas y cicatrizantes, además de capacitar a los productores para que puedan detectar y atender oportunamente cualquier nuevo caso. La prevención y la atención rápida son fundamentales para evitar que esta plaga continúe afectando al ganado.
Las palabras corresponden al equipo veterinario que operó en la sierra y sintetizan la doble dimensión de la intervención: la atención inmediata de los casos activos y la formación de los ganaderos para contener futuros brotes.
Capacitación para ganaderos como parte central de la respuesta
Además del trabajo clínico, los veterinarios realizaron sesiones de capacitación dirigidas a los productores de las zonas de Trinidad y Potrero Redondo. Los temas abordados incluyeron la identificación temprana del gusano barrenador, las medidas preventivas que pueden aplicarse en el manejo cotidiano del ganado y los protocolos oficiales de reporte que deben seguirse cuando se detecta un caso sospechoso.
La capacitación forma parte del esquema coordinado con Senasica, organismo federal responsable de la sanidad animal en México, que establece procedimientos específicos para el control de esta plaga. La entrega de kits de toma de muestra refuerza este esquema, ya que permite a los propios ganaderos recolectar evidencia biológica para su análisis y registro oficial.
El compromiso institucional según el presidente de la Unión Ganadera
Noel Ramírez, presidente de la Unión Ganadera Regional de Nuevo León, subrayó el compromiso de la organización con los ganaderos de zonas alejadas y de difícil acceso, como las comunidades serranas de Montemorelos.
Para la Unión Ganadera Regional de Nuevo León el compromiso es llegar hasta donde se nos necesita, sin importar la distancia o las condiciones del camino. La salud del ganado representa el patrimonio de cientos de familias y vamos a seguir trabajando de la mano con los ganaderos y con las autoridades sanitarias para contener el gusano barrenador y proteger el hato ganadero de nuestro estado.
La declaración pone de relieve que la respuesta sanitaria no se limita a municipios con mayor accesibilidad, sino que alcanza comunidades rurales donde la atención veterinaria especializada llega con mayor dificultad, y donde el impacto de una plaga como el gusano barrenador puede afectar de forma directa la economía familiar de los productores.
Qué se sabe y qué falta por confirmar
Los datos confirmados hasta el momento indican que se atendieron 19 casos urgentes de gusano barrenador en la Sierra de Montemorelos, específicamente en las zonas de Trinidad y Potrero Redondo, con intervención directa de dos médicos veterinarios durante dos días. Se realizaron curaciones, se distribuyeron medicamentos preventivos y kits de muestreo, y se capacitó a los productores locales.
Lo que no ha sido precisado incluye la fecha exacta en que se realizaron las intervenciones veterinarias, el número total de animales afectados, las posibles causas que originaron el brote y si existen antecedentes de casos similares en la región. Tampoco se han confirmado los costos de la operación ni si se registraron pérdidas de ganado asociadas a este episodio.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el gusano barrenador y por qué representa una amenaza para el ganado?
El gusano barrenador es una plaga que infesta heridas abiertas en animales mediante la deposición de larvas, las cuales se alimentan del tejido vivo. Sin atención oportuna, las lesiones pueden agravarse y comprometer la salud del animal. La intervención veterinaria temprana, como la realizada en Montemorelos, es fundamental para contener su avance.
¿Qué medicamento se entregó a los ganaderos de Montemorelos?
Los veterinarios de la Unión Ganadera Regional distribuyeron el medicamento Exzolt entre los productores de las zonas de Trinidad y Potrero Redondo, junto con kits de toma de muestra para el reporte de nuevos casos ante las autoridades sanitarias.
¿Qué institución coordinó la atención del gusano barrenador en Nuevo León?
La atención fue organizada por la Unión Ganadera Regional de Nuevo León en coordinación con el Senasica, el organismo federal encargado de la sanidad animal en el país. Los trabajos fueron encabezados por los médicos veterinarios Iván Alarcón y Marisol Castro.
La intervención en la Sierra de Montemorelos representa una respuesta de atención veterinaria urgente ante una plaga que afecta directamente el patrimonio de las familias ganaderas. La combinación de curaciones, distribución de insumos y formación a productores configura un esquema de respuesta que busca tanto resolver los casos activos como fortalecer la capacidad de detección temprana en las comunidades afectadas.

