El cuidado del ombligo en becerros recién nacidos es una de las intervenciones más importantes durante las primeras horas de vida del animal. La desinfección oportuna del cordón umbilical previene infecciones que pueden comprometer la salud del becerro y generar pérdidas económicas para los productores ganaderos. Las autoridades agropecuarias mexicanas han establecido un protocolo de cinco pasos que abarca desde la higiene del operador hasta la frecuencia de aplicación de tratamientos tópicos.
El procedimiento está respaldado por recomendaciones de instancias oficiales del sector agropecuario en México y contempla el uso de soluciones antisépticas específicas, la identificación de complicaciones potenciales y los canales de comunicación con el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) ante situaciones de emergencia sanitaria.
Los cinco pasos del protocolo de desinfección
El protocolo inicia con la higiene del operador. Antes de manipular el cordón umbilical del becerro, quien realice el procedimiento debe lavarse las manos con agua y jabón. El uso de guantes desechables está recomendado como medida adicional para reducir el riesgo de contaminación cruzada entre el operador y el animal.
El segundo paso es la limpieza profunda de la zona umbilical. El cordón puede presentar residuos de estiércol, sangre, costras y pelo adherido que deben ser retirados antes de aplicar cualquier antiséptico. Una limpieza incompleta en esta etapa puede reducir la efectividad del tratamiento posterior.
El tercer paso es la desinfección por inmersión, que consiste en sumergir el cordón umbilical en una solución antiséptica. Las autoridades agropecuarias recomiendan dos opciones: yodo al 7% o clorhexidina al 0.5%. Ambas soluciones actúan como barrera contra agentes patógenos que pueden penetrar al organismo del becerro a través del cordón durante las primeras horas de vida.
Una vez aplicada la solución antiséptica, el cuarto paso consiste en la aplicación de polvo azul curativo. Este producto cumple tres funciones: actúa como repelente de insectos, tiene acción larvicida y favorece el proceso de cicatrización del tejido umbilical. Su uso es fundamental en zonas donde la presencia de insectos puede generar complicaciones adicionales.
El quinto paso define la frecuencia del tratamiento: el procedimiento completo debe repetirse dos veces al día hasta que el cordón umbilical cicatrice por completo. La constancia en la aplicación es determinante para garantizar la efectividad del protocolo y reducir el riesgo de complicaciones.
Complicaciones que deben alertar al productor
El protocolo también identifica señales de alerta que requieren atención inmediata. Entre las complicaciones más frecuentes se encuentran la inflamación excesiva del área umbilical, la secreción purulenta y la presencia de fiebre en el becerro. Estas manifestaciones pueden indicar el inicio de un proceso infeccioso que exige la intervención de un médico veterinario.
Una complicación de mayor gravedad es la aparición de gusaneras, es decir, la presencia de larvas en la zona umbilical. Este escenario está relacionado con el gusano barrenador del ganado (GBG), una plaga que requiere notificación inmediata a las autoridades sanitarias. El SENASICA debe ser informado en cuanto se detecte la presencia de larvas o cualquier signo compatible con esta parasitosis.
La atención temprana de estas complicaciones es decisiva para limitar el daño al animal y para cumplir con los protocolos de vigilancia epidemiológica del sector ganadero en el país.
Cómo contactar al SENASICA ante una emergencia
El SENASICA pone a disposición de los productores ganaderos dos canales de atención para reportar emergencias sanitarias relacionadas con el gusano barrenador del ganado y otras plagas de impacto en el sector pecuario.
El número de atención telefónica es 800 751 2100, disponible para reportes desde cualquier punto del país. Además, el organismo cuenta con un número de WhatsApp: 55 3996 4462, canal que facilita el envío de fotografías u otra documentación que ayude a los técnicos a evaluar la situación reportada.
La notificación oportuna al SENASICA no solo contribuye a la atención del caso individual, sino también al sistema de vigilancia epidemiológica que permite controlar la dispersión de plagas en el territorio nacional.
Lo que el protocolo no especifica
La información disponible no incluye la edad exacta en horas a partir del nacimiento en que debe iniciarse el procedimiento, aunque el protocolo hace referencia al periodo inmediato posterior al parto. Tampoco se precisa la duración típica del proceso de cicatrización, por lo que la supervisión constante por parte del productor o del veterinario es necesaria para determinar cuándo concluir las aplicaciones.
Asimismo, no se especifican los costos de los insumos requeridos ni se detalla un procedimiento alternativo para casos en que el becerro ofrezca resistencia durante la aplicación. Ante cualquier duda sobre la adaptación del protocolo a condiciones específicas de la unidad de producción, la consulta directa con un médico veterinario o con las autoridades agropecuarias locales es la vía recomendada.
Preguntas frecuentes
¿Qué antisépticos se recomiendan para desinfectar el ombligo de los becerros?
Las autoridades agropecuarias recomiendan el uso de yodo al 7% o clorhexidina al 0.5% mediante inmersión directa del cordón umbilical en la solución elegida.
¿Con qué frecuencia debe aplicarse el tratamiento?
El protocolo establece que el procedimiento completo debe realizarse dos veces al día hasta que el cordón umbilical cicatrice completamente.
¿Qué hacer si se detectan larvas en el ombligo del becerro?
Ante la presencia de larvas o signos de gusano barrenador del ganado, el productor debe notificar al SENASICA de forma inmediata a través del teléfono 800 751 2100 o al WhatsApp 55 3996 4462.
¿Para qué sirve el polvo azul curativo en el cordón umbilical?
El polvo azul curativo cumple tres funciones: actúa como repelente de insectos, tiene efecto larvicida y favorece la cicatrización del tejido umbilical.
¿Cuáles son las señales de que el ombligo del becerro está infectado?
El protocolo identifica como señales de alerta la inflamación excesiva, la secreción purulenta, la fiebre y la presencia de gusaneras en la zona umbilical.
La aplicación rigurosa de este protocolo desde el momento del nacimiento representa una medida preventiva concreta para reducir la mortalidad neonatal en becerros y proteger la rentabilidad de las unidades de producción ganadera en México.

