Representantes de la comunidad artística y cultural de Nuevo León sostuvieron una reunión con Andrés Mijes, aspirante a la Coordinación Estatal de la Defensa de la Transformación, en el Barrio Antiguo de Monterrey, para exigir un giro profundo en la forma en que el gobierno estatal ha gestionado la cultura. Durante el encuentro, los asistentes denunciaron abandono institucional, falta de visión a largo plazo y una instrumentalización del sector en administraciones recientes.
El encuentro reunió a músicos, escritores, promotores culturales y gestores de la escena artística local, quienes coincidieron en señalar que el sector cultural de la entidad atraviesa un momento de desorden y carece de un rumbo claro. Entre los asistentes estuvieron Bárbara Herrera, presidenta de la Escuela Superior de Música y Danza; los escritores Armando Alanís y Gabriela Riveros; y el promotor cultural Antonio Pichardo.
Un sector calificado como botín político
Las voces de la comunidad artística no fueron tibias al describir la situación. Los participantes calificaron el sector cultural como desordenado e instrumentalizado, y señalaron que las políticas públicas en materia de cultura han respondido a intereses ajenos al desarrollo artístico real de Nuevo León. La crítica apuntó directamente a la forma en que distintas administraciones han manejado los recursos y las instituciones culturales del estado.
Uno de los señalamientos más directos durante la reunión quedó expresado en estas palabras:
¿Qué ha pasado en el Gobierno? Es que muchas áreas del Gobierno se vuelven un botín. ¿Cómo han permitido que se maneje así la cultura? ¿Qué hay que hacer? Hay que meter orden.
La frase resume la frustración acumulada por quienes trabajan en el ecosistema cultural de la entidad y que, desde su perspectiva, han visto cómo el presupuesto y las instituciones culturales han sido utilizados con fines distintos a los del impulso artístico y comunitario.
La propuesta de Mijes: cultura como herramienta social
Ante las demandas planteadas, Andrés Mijes respondió con una postura que coloca a la cultura en el centro de una estrategia de reconstrucción del tejido social. En su intervención, el aspirante a la Coordinación Estatal planteó que la transformación cultural es inseparable de la transformación social, y lo resumió con una idea que resonó entre los presentes:
no hay una verdadera transformación si no le transformamos la mente a la gente.
Bajo lo que describió como el modelo 4T Norteña, Mijes propuso que la cultura sea utilizada también como una herramienta para reconstruir el tejido social y contribuir a la disminución de la violencia en la región. Esta perspectiva busca dotar al sector artístico de un papel activo en la agenda de seguridad y cohesión comunitaria del estado.
Entre las propuestas concretas que planteó durante el encuentro se encuentran la creación de subsidios permanentes para los creadores, el establecimiento de esquemas de financiamiento directo y la garantía de infraestructura digna para la difusión de las artes en todas las regiones de Nuevo León. Mijes subrayó la necesidad de una inversión sólida que no dependa de los ciclos políticos ni de la voluntad de cada administración.
Qué piden los artistas y qué hace falta precisar
Las demandas de la comunidad artística presentes en la reunión del Barrio Antiguo de Monterrey se pueden agrupar en tres ejes principales: financiamiento estable, infraestructura adecuada y una política cultural con visión de largo plazo que no sea rehén de los cambios de gobierno. Los asistentes coincidieron en que estos elementos son indispensables para que el arte y la cultura puedan desarrollarse con independencia y alcance real en todo el territorio estatal.
Sin embargo, varios elementos del encuentro no quedaron completamente documentados. No se precisó el número exacto de personas que participaron en la reunión, ni se conoce la fecha específica en que esta se llevó a cabo más allá de que fue reciente al momento de la publicación de la información, el 4 de julio de 2026. Tampoco se detallaron los nombres de todos los dramaturgos, pintores y activistas que acompañaron al grupo de asistentes mencionados, ni se establecieron montos de inversión o porcentajes de presupuesto dentro de las propuestas de Mijes.
Además, si bien los participantes aludieron a la instrumentalización de la cultura en administraciones recientes, no se precisaron qué gobiernos específicos fueron señalados ni con qué ejemplos concretos se sustentó esa acusación durante el encuentro.
Preguntas frecuentes
¿Quién es Andrés Mijes y cuál es su papel en esta reunión?
Andrés Mijes es aspirante a la Coordinación Estatal de la Defensa de la Transformación en Nuevo León. Participó en la reunión con artistas y creadores en el Barrio Antiguo de Monterrey, donde escuchó las demandas del sector y presentó sus propuestas de política cultural. No es funcionario en ejercicio ni tiene garantizado el cargo.
¿Qué propone Andrés Mijes para la cultura en Nuevo León?
Durante el encuentro, Mijes planteó subsidios permanentes para los creadores, esquemas de financiamiento directo e infraestructura digna para la difusión de las artes en todas las regiones del estado, dentro de un modelo que denomina 4T Norteña. Presentó la cultura como una herramienta para reconstruir el tejido social y reducir la violencia.
¿Quiénes representaron a la comunidad artística en la reunión?
Entre los asistentes confirmados estuvieron Bárbara Herrera, presidenta de la Escuela Superior de Música y Danza; los escritores Armando Alanís y Gabriela Riveros; y el promotor cultural Antonio Pichardo. También participaron otros creadores cuyos nombres no quedaron registrados públicamente.
¿Cuál es la principal crítica de los artistas a la política cultural de Nuevo León?
Los asistentes denunciaron que el sector cultural del estado ha sido desordenado e instrumentalizado en administraciones recientes, que hay abandono institucional y que no existe una visión de largo plazo. Señalaron que las áreas culturales del gobierno han funcionado como un botín político en lugar de espacios de desarrollo artístico.
La reunión en el Barrio Antiguo de Monterrey pone sobre la mesa una demanda que la comunidad artística de Nuevo León lleva tiempo sosteniendo: que la cultura deje de ser tratada como un rubro secundario y pase a tener un lugar central, con recursos estables, infraestructura real y política pública con continuidad. Las propuestas de Mijes representan una respuesta inicial ante esas exigencias, aunque los detalles de su implementación y los compromisos formales aún están por definirse.

