Obtener una autorización para construir vivienda en algunos municipios del Área Metropolitana de Monterrey puede tomar hasta tres años, frente a los diez meses que se requerían en periodos anteriores. Esa es la denuncia central que lanzaron desarrolladores inmobiliarios reunidos el 21 de junio de 2026 en el foro AMPI Talks, organizado por AMPI Monterrey, donde el sector exigió a las autoridades locales mayor eficiencia en los procesos de permisología urbana y señaló que los retrasos impactan directamente en el precio final de la vivienda.
El encuentro, titulado El futuro del desarrollo inmobiliario: Preventas y nuevas reformas, reunió a especialistas y directivos del sector para analizar los principales obstáculos que enfrentan los proyectos habitacionales en Nuevo León. La tramitología urbana y los retrasos en la emisión de permisos de construcción fueron identificados como los problemas más críticos que frenan el desarrollo y encarecen las viviendas para los compradores finales.
De diez meses a tres años: el costo oculto de los trámites municipales
Los participantes del foro señalaron que el tiempo promedio para obtener autorizaciones en el sector solía ubicarse en torno a diez meses. Hoy, en algunos municipios del área metropolitana, ese plazo puede extenderse hasta tres años. Esta demora no es un simple inconveniente administrativo: tiene consecuencias financieras directas sobre el costo de los proyectos y, por tanto, sobre el precio al que los compradores acceden a una vivienda.
Uno de los factores que agrava el impacto de los retrasos es el comportamiento de las tasas de interés. Mientras que anteriormente las tasas de financiamiento se ubicaban cerca del 7 u 8 por ciento, en el contexto actual rondan el 15 por ciento, lo que representa prácticamente el doble del costo financiero en algunos casos. Cuando un proyecto se detiene por meses o años esperando permisos, ese costo crediticio se acumula y termina trasladándose al precio de venta de cada inmueble.
Benjamín Díaz, director general de KOINOX Developers, expuso con claridad la postura del sector respecto a cómo debería funcionar el proceso:
Si yo compro un terreno el día uno y ya sé qué voy a desarrollar, debería poder comenzar a trabajar en los proyectos desde el día dos, mientras la autoridad mantiene la facultad de supervisar y detener cualquier incumplimiento.
La propuesta de Díaz apunta a un modelo en el que la iniciativa privada pueda avanzar en fases preparatorias sin esperar la validación completa de cada trámite, siempre bajo la vigilancia de las autoridades. Esta figura busca agilizar tiempos sin eliminar la supervisión pública.
Afirmativa ficta y homologación de trámites entre municipios
Entre las propuestas concretas que surgieron del foro destaca la ampliación de la figura de afirmativa ficta, mecanismo que establece que si una autoridad no responde en un plazo determinado, la solicitud se considera aprobada. Los desarrolladores plantean que esta figura se extienda más allá del régimen de condominio, que actualmente es su principal ámbito de aplicación en el estado. La propuesta se encuentra en discusión en el Congreso local de Nuevo León, aunque no hay una fecha confirmada para su resolución legislativa.
Otro punto de tensión que el sector identifica es la falta de homologación entre municipios del Área Metropolitana de Monterrey. Los desarrolladores reportaron diferencias importantes en el número de permisos requeridos para proyectos similares dependiendo del municipio donde se ubiquen, lo que genera incertidumbre, duplica esfuerzos y eleva los costos operativos. La exigencia de unificar criterios y requisitos entre los distintos gobiernos locales fue uno de los reclamos más concretos del encuentro.
El sector respalda mayor regulación, pero con reglas claras
Contrario a lo que podría suponerse, los desarrolladores presentes no rechazaron la regulación del sector. Al contrario, respaldaron iniciativas orientadas a fortalecer el marco normativo, incluyendo aquellas que buscan impedir la comercialización de proyectos que no cuenten con la licencia de construcción correspondiente. El argumento es que la certidumbre regulatoria protege tanto a los compradores como a los propios desarrolladores que cumplen con la ley.
Erika Lozano, directora comercial de IDEAH Proyectos, defendió esa postura con una perspectiva centrada en la confianza del consumidor:
Entre más nos regulen y nos obliguen a cumplir ciertos lineamientos, mejores serán las cosas. Es importante que los clientes conozcan qué documentación deben solicitar y que los desarrolladores podamos acreditar que cumplimos con todos los requisitos.
Esta posición refleja un consenso del sector en torno a la idea de que la regulación bien diseñada no es un obstáculo, sino una herramienta que puede ordenar el mercado, proteger al comprador final y nivelar la competencia entre quienes operan dentro de la legalidad y quienes no.
Lo que se sabe y lo que falta por confirmar
Los hechos documentados en el foro de AMPI Monterrey dejan claras las demandas del sector: agilización de trámites, ampliación de la afirmativa ficta, homologación de requisitos entre municipios y fortalecimiento regulatorio para evitar la venta de proyectos sin licencia. Sin embargo, no se conoce hasta el momento una respuesta oficial del Gobierno del estado de Nuevo León ni de los municipios del área metropolitana frente a estas exigencias.
Tampoco se han precisado las fechas en las que el Congreso local podría votar las iniciativas relacionadas con la afirmativa ficta, ni el contenido específico de esas propuestas legislativas. La discusión, según lo señalado en el evento, está en curso, pero no hay certeza sobre su resultado ni su calendario.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo tarda actualmente obtener un permiso de construcción en el Área Metropolitana de Monterrey?
En algunos municipios del Área Metropolitana de Monterrey, el proceso puede extenderse hasta tres años. Anteriormente, el promedio era de aproximadamente diez meses.
¿Qué es la afirmativa ficta y por qué la piden los desarrolladores?
La afirmativa ficta es una figura legal que establece que si la autoridad no responde a una solicitud en un plazo determinado, esta se considera aprobada. Los desarrolladores de Nuevo León proponen ampliarla más allá del régimen de condominio para agilizar trámites. La iniciativa se discute en el Congreso local, aunque no hay resolución confirmada.
¿Por qué los retrasos en permisos encarecen la vivienda?
Cuando un proyecto espera meses o años para obtener permisos, el costo del financiamiento sigue corriendo. Con tasas de interés actuales cercanas al 15 por ciento, frente al 7 u 8 por ciento de años anteriores, ese gasto financiero adicional termina trasladándose al precio de venta de las viviendas.
¿Qué municipios tienen más diferencias en sus requisitos de permisos?
Los desarrolladores señalaron que existen diferencias importantes en el número de permisos requeridos entre los distintos municipios del Área Metropolitana de Monterrey para proyectos similares, aunque no se precisaron nombres específicos de municipios en la información disponible del evento.
Las demandas presentadas en el foro de AMPI Monterrey representan una postura formal del sector inmobiliario organizado ante las autoridades de Nuevo León, con propuestas concretas que se encuentran en etapa de discusión. La respuesta institucional y el avance legislativo de las iniciativas mencionadas son los elementos pendientes que definirán si las condiciones del sector cambian en los próximos meses.

