Una crisis de suministro eléctrico que comenzó el jueves 18 de junio en la zona metropolitana de Monterrey provocó una ola de protestas y bloqueos que se extendió durante seis días consecutivos. La causa fue la sobredemanda de energía eléctrica derivada de temperaturas que alcanzaron hasta 47 grados centígrados, lo que dejó sin luz a más de 250 mil usuarios de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en una región habitada por más de cinco millones de personas.
Se estima que la crisis generó alrededor de 300 movilizaciones vecinales, que incluyeron bloqueos en calles locales, avenidas principales y carreteras federales. La afectación no se limitó a los hogares: escuelas, hospitales, centros comerciales, pequeños comercios y oficinas públicas estatales y municipales también quedaron sin servicio durante días, mientras cuadrillas de técnicos de la División Golfo Norte de la CFE trabajaban para restablecer el suministro de forma paulatina.
Una red de protestas que creció con los días
La indignación de los habitantes de la zona metropolitana se tradujo en movilizaciones simultáneas en distintos puntos del área urbana y sus alrededores. Una de las más representativas ocurrió en el bulevar Miguel de la Madrid, en la colonia Siete Colinas del municipio de Guadalupe, donde vecinos bloquearon los carriles de circulación en sentido oriente a poniente durante más de seis horas.
La protesta en Guadalupe no fue un caso aislado. A lo largo de los seis días, se estima que en paralelo había cerca de 300 colonias sin servicio eléctrico en distintos puntos de la zona metropolitana, lo que multiplicó los puntos de conflicto en vialidades de los 12 municipios metropolitanos afectados, además de una docena más de municipios conurbados. La crisis también alcanzó a municipios rurales ubicados en el sur y el norte del estado de Nuevo León.
Ante la magnitud de las protestas, autoridades desplegaron elementos de Fuerza Civil y policías municipales en los sitios donde se registraron los bloqueos, con el fin de dispersar a los manifestantes y restablecer la circulación vehicular.
El calor como detonante de la sobrecarga eléctrica
El apagón generalizado que inició el 18 de junio no fue producto de una falla técnica aislada, sino de una sobredemanda que rebasó la capacidad de la red. Las temperaturas de hasta 47 grados centígrados registradas en la región impulsaron un consumo masivo de energía eléctrica, principalmente por el uso intensivo de sistemas de climatización en hogares, comercios e industrias.
La Cámara de Comercio de Monterrey y la Cámara de la Industria de la Transformación exigieron una solución inmediata ante las pérdidas que generaba la falta de electricidad en el sector productivo. Negocios de todos los tamaños, desde pequeños comercios de barrio hasta instalaciones industriales, enfrentaron días de inactividad o funcionamiento limitado en una de las zonas económicas más activas del país.
El miércoles posterior al inicio del apagón, la CFE reconoció que todavía existían amplias zonas sin servicio eléctrico, lo que confirmaba que el restablecimiento progresivo no había logrado cubrir a todos los afectados en ese momento.
El regreso de la luz y una nueva falla
Después de seis días sin electricidad, el suministro fue retomado en gran parte de la zona metropolitana. Sin embargo, el fin del apagón prolongado no significó el cierre definitivo de la crisis. Una nueva falla eléctrica afectó a 500 familias en algunos sectores, lo que derivó en que esos vecinos regresaran al bloqueo del bulevar para exigir nuevamente la restitución del servicio.
La situación dejó en claro que, pese al esfuerzo de las cuadrillas de la CFE por restaurar el suministro de manera paulatina, el proceso de normalización no concluyó de forma uniforme para todos los habitantes afectados. Al momento de la publicación de este informe, no se contaba con datos precisos sobre cuándo quedaría restablecido el servicio de manera completa en todas las colonias.
Lo que se sabe y lo que aún falta por precisar
Los datos confirmados permiten dimensionar la magnitud de la crisis: más de 250 mil usuarios sin electricidad, afectaciones en al menos 12 municipios metropolitanos y una docena más de localidades conurbadas, cerca de 300 movilizaciones vecinales estimadas y temperaturas históricas de hasta 47 grados como detonante directo.
Sin embargo, varios elementos permanecen sin confirmar. No se dispone de declaraciones directas de funcionarios de la CFE ni de voceros de las cámaras empresariales. Tampoco hay cifras oficiales sobre el impacto económico de los días sin electricidad ni información precisa sobre cuáles colonias concentraron la mayor afectación. Igualmente, no está disponible una fecha exacta de restablecimiento total del servicio para todos los sectores.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo comenzó el apagón en Nuevo León?
El apagón generalizado inició el jueves 18 de junio de 2026 en la zona metropolitana de Monterrey, detonado por una sobredemanda de electricidad provocada por temperaturas de hasta 47 grados centígrados.
¿Cuántos usuarios quedaron sin luz en Nuevo León?
Se estima que más de 250 mil usuarios de la CFE fueron afectados por los apagones en la zona metropolitana de Monterrey y municipios aledaños.
¿Cuántos municipios fueron afectados por los apagones?
La crisis eléctrica impactó a 12 municipios metropolitanos y a una docena adicional de municipios conurbados, además de localidades rurales en el sur y norte de Nuevo León.
¿Qué ocurrió después de que regresó la luz?
Tras seis días sin electricidad, el suministro fue parcialmente restaurado, pero una nueva falla afectó a 500 familias en algunos sectores, lo que generó nuevos bloqueos en el bulevar donde ya habían protestado días antes.
¿Cuántas protestas se registraron durante la crisis?
Se estima que se produjeron alrededor de 300 movilizaciones vecinales durante los seis días que duró el apagón, con bloqueos en calles, avenidas y carreteras federales de la zona metropolitana.
La crisis eléctrica en Nuevo León expuso la fragilidad de la red de distribución ante episodios extremos de calor en una zona densamente poblada, donde la interrupción del suministro por seis días consecutivos desbordó la tolerancia de millones de habitantes y puso a prueba la capacidad de respuesta de las autoridades y de la propia CFE.

