Decenas de familias en San Pedro, Nuevo León, soportaron más de 20 horas sin energía eléctrica durante al menos tres días consecutivos —jueves, viernes y sábado— luego de que tormentas eléctricas afectaron el suministro en diversas colonias del Casco Urbano. Con temperaturas que alcanzaron los 40 grados centígrados, los habitantes perdieron alimentos y medicamentos que requerían refrigeración, mientras buscaban formas de sobrevivir al intenso calor.
La situación generó tal desesperación entre los residentes que más de 40 personas salieron a bloquear el cruce de las avenidas Vasconcelos y Corregidora para exigir a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) la restitución inmediata del servicio.
Tres días de apagones en plena ola de calor
El problema no se presentó de forma aislada. De acuerdo con los testimonios de habitantes del Casco Urbano, los cortes de energía se registraron en distintos momentos durante al menos tres días. Las tormentas eléctricas que azotaron la zona el sábado agravaron una situación que ya venía complicándose desde días antes por las altas temperaturas.
Sin ventiladores ni aire acondicionado, los residentes recurrieron a métodos caseros para intentar mitigar el calor. Abrir puertas y ventanas, mojar toallas con agua fría y salir a los porches o a la calle para aprovechar cualquier corriente de aire fueron algunas de las estrategias que adoptaron las familias durante las horas sin electricidad.
Pues estuvo muy pesado. La verdad, lo que hicimos fue abrir todas las ventanas, estar tomando agua y tratar de no movernos mucho porque adentro de la casa se sentía muy encerrado. El calor era demasiado en la tarde; nos salíamos un ratito al porche y también a la calle, donde pegaba un poquito el aire.
Así describió Ofelia Guzmán, habitante del Casco Urbano, las horas que pasó junto a su familia tratando de sobrellevar la ausencia del servicio eléctrico en medio de la ola de calor.
Pérdida de alimentos y preocupación por los niños
Uno de los daños más tangibles que dejaron los apagones fue la pérdida de comida y medicamentos que necesitaban mantenerse en frío. Con los refrigeradores y congeladores apagados durante horas, lo que había dentro de ellos se echó a perder por completo. Para familias con menores de edad o personas que dependen de medicamentos refrigerados, la situación representó un problema de salud y económico inmediato.
Sí, de hecho, se nos echó a perder toda la comida. Era un calor que no se soportaba; tengo a mi nieto y el niño estaba llore y llore de calor, simplemente uno no lo aguanta. Unos dos días antes se había ido también la luz por el calor y luego el sábado se fue por la tormenta que hubo. Estuvo muy feo lo de la tormenta y se nos echaron a perder muchas cosas del refrigerador, las comidas.
El testimonio ilustra también cómo los cortes no fueron eventos únicos, sino una serie de interrupciones que se acumularon a lo largo de días. La preocupación especial por el bienestar de los niños fue un elemento recurrente entre quienes vivieron los apagones.
Otro habitante del Casco Urbano, Alejandro Martínez, también describió la dificultad de esas horas.
Nos las tuvimos que ingeniar como pudimos. Mojábamos toallas, nos echábamos aire con abanicos de mano. Estábamos entrando y saliendo de la casa; sí, porque adentro se sentía peor. En mi caso sí fue muy complicado porque el calor estaba muy fuerte. Ya se ha de imaginar; por un momento ya no se aguantaba.
Bloqueo en avenidas Vasconcelos y Corregidora
La acumulación de horas sin luz y la falta de respuesta llevó a que los vecinos tomaran medidas de presión directa. Más de 40 personas se congregaron en el cruce de las avenidas Vasconcelos y Corregidora para bloquear la circulación vehicular y exigir a la CFE que restableciera el servicio en sus colonias.
La protesta fue una respuesta directa al tiempo de espera acumulado, que en varios casos superó las 20 horas continuas sin energía eléctrica. El bloqueo reflejó el nivel de desesperación de familias que ya habían agotado su capacidad de tolerar el calor sin ningún tipo de refrigeración ni ventilación eléctrica.
Qué se sabe y qué falta por confirmar
Los hechos confirmados indican que los apagones fueron provocados por tormentas eléctricas y afectaron diversas colonias del Casco Urbano de San Pedro, Nuevo León. La duración del corte superó las 20 horas en varios casos, las temperaturas alcanzaron los 40 grados centígrados y las pérdidas incluyeron alimentos y medicamentos almacenados en refrigeradores y congeladores.
Sin embargo, varios datos relevantes permanecen sin confirmación. No se conoce el número exacto de familias afectadas ni cuántas colonias del municipio registraron cortes. No hay una estimación oficial ni extraoficial de las pérdidas económicas que dejaron los apagones en los hogares. Tampoco existe hasta el momento de publicación de esta nota una respuesta oficial de la CFE ante las demandas de los habitantes ni ante el bloqueo de avenidas que protagonizaron los vecinos. Asimismo, no se precisaron las fechas calendario exactas de los apagones más allá de los días de la semana indicados.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo duró el apagón en San Pedro, Nuevo León?
Los habitantes de diversas colonias del Casco Urbano de San Pedro estuvieron más de 20 horas sin energía eléctrica. Los cortes se registraron en al menos tres días: jueves, viernes y sábado.
¿Qué causó los apagones en San Pedro?
Los cortes de energía fueron provocados por tormentas eléctricas que afectaron la zona. Previo al sábado, también se reportaron interrupciones relacionadas con las altas temperaturas.
¿Qué perdieron las familias durante el apagón?
Las familias reportaron pérdida de alimentos y medicamentos que requerían refrigeración, ya que los refrigeradores y congeladores permanecieron apagados durante las horas sin servicio eléctrico.
¿Qué hicieron los vecinos para exigir la restitución del servicio?
Más de 40 personas bloquearon el cruce de las avenidas Vasconcelos y Corregidora en San Pedro para presionar a la CFE a que restableciera el suministro eléctrico en sus colonias.
Los apagones en San Pedro dejaron en evidencia la vulnerabilidad de las familias ante cortes prolongados del servicio eléctrico cuando coinciden con temperaturas extremas. Las afectaciones materiales, como la pérdida de alimentos y medicamentos, se sumaron a las molestias físicas provocadas por el calor, especialmente para los menores de edad y personas dependientes de refrigeración médica.

