La mayor parte de Estados Unidos retrasará una hora sus relojes este domingo 1 de noviembre. El ajuste marcará el fin del horario de verano y el regreso al horario estándar, mientras permanece estancada en el Senado una iniciativa para mantener el horario de verano durante todo el año.
El cambio ocurrirá a las 02:00 horas locales, cuando los relojes volverán a marcar la 01:00. Como resultado, habrá más luz durante las primeras horas de la mañana, pero anochecerá más temprano.
La medida no se aplicará en Hawái ni en la mayor parte de Arizona, estados que no siguen el horario de verano. Varios territorios estadounidenses tampoco realizarán el ajuste.
En el resto del país continúa vigente el sistema que adelanta los relojes en marzo y los retrasa en noviembre.
La reforma al horario de verano sigue pendiente en el Senado
El próximo cambio de hora reavivó el debate sobre la Sunshine Protection Act, una iniciativa legislativa que busca eliminar los ajustes estacionales y establecer el horario de verano de manera permanente.
La propuesta fue aprobada por la Cámara de Representantes en julio, pero todavía necesita avanzar en el Senado para convertirse en ley.
La discusión tiene como antecedente la Uniform Time Act, promulgada en 1966 durante el Gobierno de Lyndon B. Johnson. Desde entonces, el Congreso conserva la facultad de modificar la regulación federal sobre los cambios de horario.
La iniciativa cuenta con detractores que defienden mantener el horario estándar durante todo el año. Entre sus argumentos destacan posibles consecuencias para la seguridad de los estudiantes durante sus desplazamientos matutinos.
Un análisis de investigadores de la Universidad de Washington, en Seattle, advirtió que adoptar el horario de verano permanente podría poner en riesgo a miles de alumnos de educación primaria y secundaria.
Según los científicos, conservar el adelanto de una hora provocaría que en distintas regiones las clases comenzaran antes del amanecer. Esto afectaría especialmente a quienes caminan hacia sus escuelas o esperan el autobús durante la mañana.
Donald Trump presiona para aprobar el horario de verano permanente
El presidente Donald Trump también intervino en el debate y pidió al Senado avanzar con la reforma.
Esta semana, el mandatario escribió en su red Truth Social que «todos quieren dejar de cambiar sus relojes». También reprochó a los senadores que permitan que la iniciativa permanezca detenida, pese al respaldo que, según él, tiene entre la población.
A principios de octubre, Trump había dirigido sus críticas al senador republicano por Arkansas, Tom Cotton, quien mantiene dudas sobre el proyecto.
El presidente incluso publicó el número telefónico del legislador y pidió a los habitantes de Arkansas que se comunicaran con él para solicitarle su apoyo a la propuesta.
¿Cuándo podría aprobarse la eliminación del cambio de hora?
La iniciativa enfrenta un calendario legislativo limitado. El Senado permanece en un receso relacionado con las elecciones de medio mandato, previstas para el próximo martes.
En esos comicios se renovará un tercio de los escaños del Senado y la totalidad de la Cámara de Representantes. La nueva legislatura comenzará sus funciones en enero.
Las diferencias entre los senadores y los próximos días festivos reducen las posibilidades de que la propuesta llegue a votación antes de finalizar el año.
Por ahora, Estados Unidos mantendrá el sistema actual: adelantar una hora los relojes en marzo y retrasarlos nuevamente en noviembre.

