El Gobierno de Estados Unidos investigó a Alice Huang, una empresaria china cercana a Jensen Huang, director ejecutivo de Nvidia, por presuntamente transmitir información de inteligencia al Gobierno chino, según una investigación publicada por The New York Times.
Alice Huang era una alta ejecutiva de Megaspeed, una compañía de centros de datos con sede en Singapur que también estaba bajo investigación por supuestamente facilitar a China el acceso a chips avanzados de inteligencia artificial (IA) fabricados por Nvidia.
De acuerdo con fuentes citadas por el periódico, las autoridades estadounidenses concluyeron posteriormente que Alice Huang actuaba como agente de inteligencia china y enviaba información a Pekín.
El presidente Donald Trump habría recibido información sobre estos hallazgos aproximadamente un año antes de la publicación, aunque, según el diario, no tomó medidas al respecto.
¿Qué relación tenía Alice Huang con Nvidia?
Según la información publicada, Alice Huang mantenía una relación cercana con Jensen Huang. Las autoridades del Gobierno de Joe Biden ya sospechaban que Megaspeed ayudaba a China a acceder a procesadores avanzados de Nvidia.
La empresa tecnológica rechazó las acusaciones sobre el posible envío de sus chips a China a través de Megaspeed.
John Rizzo, portavoz de Nvidia, afirmó que las interacciones entre Jensen Huang y Alice Huang no eran inusuales, ya que las reuniones con clientes forman parte de las responsabilidades de un director ejecutivo.
El portavoz también sostuvo que Jensen Huang conversa cada año con miles de ejecutivos de empresas clientes.
Nvidia añadió que Megaspeed y otros compradores reciben información comercial ordinaria, no secretos comerciales sensibles ni información relevante para la seguridad nacional.
Una empresa vinculada a Megaspeed compró equipos por 4.800 millones de dólares
Las autoridades estadounidenses sospechan que algunos chips adquiridos por Megaspeed ingresaron ilegalmente a China.
Según registros comerciales citados por The New York Times, una empresa vinculada a Megaspeed en Malasia compró al menos 4.800 millones de dólares en equipos avanzados de inteligencia artificial entre junio de 2024 y febrero de 2026. Los equipos incorporaban tecnología de Nvidia.
La sospecha sobre el destino de estos procesadores se relaciona con las restricciones estadounidenses a la exportación de tecnología avanzada, diseñadas para limitar el acceso de China a componentes que pueden utilizarse en el desarrollo de sistemas de IA.
Sin embargo, las acusaciones descritas en la investigación periodística no equivalen por sí mismas a una condena judicial.
Trump, Nvidia y las restricciones a la venta de chips a China
La investigación también aborda la política estadounidense sobre las exportaciones de semiconductores. Funcionarios citados por el diario señalaron que la colaboración entre Jensen Huang y Trump habría dificultado algunos intentos de limitar las ventas de chips de Nvidia en el extranjero.
Durante su segundo mandato, el Gobierno de Trump flexibilizó algunas restricciones a la venta de procesadores de Nvidia a China. Además, autorizó la venta de una generación anterior de chips a cambio de una parte de los ingresos.
El caso pone de relieve la tensión entre los intereses comerciales de la industria tecnológica y las medidas de seguridad nacional de Estados Unidos. El acceso a procesadores avanzados se ha convertido en un punto central de la competencia tecnológica entre Washington y Pekín.

