Michael Kotlikoff reconoció que perdió la confianza de parte de la comunidad universitaria tras admitir que no dio seguimiento a una denuncia presentada en 2024. La universidad prohibió las fiestas en casas de fraternidades durante el resto del curso académico.
El presidente de la Universidad Cornell, Michael Kotlikoff, no tiene previsto renunciar pese a las críticas por la gestión institucional de una denuncia de presunta agresión sexual grupal presentada por una estudiante en noviembre de 2024.
En una entrevista publicada por The New York Times el 13 de octubre de 2026, Kotlikoff reconoció que parte de la comunidad universitaria ha perdido la confianza en su liderazgo. También admitió que no dio seguimiento al caso ni preguntó por las sanciones impuestas a los estudiantes señalados.
“He escuchado lo suficiente de la comunidad como para saber que hay una pérdida de confianza”, afirmó el presidente universitario.
La controversia se intensificó después de que la denunciante presentara una demanda contra siete integrantes de la fraternidad Chi Phi y contra la propia universidad. La estudiante, identificada bajo el seudónimo Jane Doe, acusa a los involucrados de una agresión sexual y sostiene que Cornell no respondió adecuadamente a sus denuncias.
Los siete estudiantes señalados han negado haber cometido irregularidades y ninguno ha sido acusado penalmente, según la información publicada hasta el 13 de octubre.
Kotlikoff reconoce que no dio seguimiento a la denuncia
El presidente de Cornell explicó que conoció la denuncia poco después de que fuera presentada en noviembre de 2024. Sin embargo, aseguró que no solicitó información sobre el resultado de la investigación interna ni preguntó si los estudiantes señalados habían recibido sanciones.
Kotlikoff justificó esa decisión al señalar que buscaba preservar la independencia del procedimiento y la privacidad de los estudiantes involucrados.
No obstante, expertos en legislación federal sobre derechos civiles consultados por The New York Times indicaron que las autoridades universitarias podían acceder a los expedientes una vez concluida la investigación.
El procedimiento interno terminó durante el verano de 2025. De acuerdo con la información difundida, Kotlikoff también afirmó que desconocía que la Fiscalía del condado de Tompkins había decidido no presentar cargos penales.
El caso volvió al centro del debate después de que Jane Doe presentara una demanda contra los siete estudiantes y Cornell. La denuncia sostiene que la joven fue presionada para consumir ketamina antes de sufrir la presunta agresión durante una fiesta celebrada en octubre de 2024. Estas afirmaciones forman parte de la demanda y no constituyen hechos establecidos mediante una sentencia judicial.
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¿Qué sanciones recibieron los estudiantes señalados?
La investigación interna de Cornell concluyó con distintas medidas disciplinarias contra los siete estudiantes mencionados en la denuncia.
Según los reportes publicados, dos fueron expulsados de la universidad, otros dos recibieron suspensiones y un quinto estudiante, que ya se había graduado, quedó sujeto a una prohibición de acceso al campus. Los otros dos recibieron sanciones menores.
Las medidas corresponden al procedimiento disciplinario de la institución y son independientes de un proceso penal.
La ausencia de cargos penales no determina por sí sola el resultado de la demanda civil presentada por Jane Doe. Ese procedimiento deberá analizar las alegaciones contra los estudiantes y la universidad conforme a las reglas aplicables.
Cornell prohíbe las fiestas en casas de fraternidades
En medio de las protestas y las críticas a su respuesta institucional, Cornell anunció la prohibición de fiestas en las casas de fraternidades durante el resto del curso académico.
La universidad también informó que incorporaría investigadores especializados en agresiones sexuales para colaborar con la Policía del campus.
Las medidas buscan responder a las preocupaciones sobre la seguridad de los estudiantes y la forma en que la institución aborda las denuncias de violencia sexual.
La decisión se anunció horas antes de que The New York Times publicara la entrevista con Kotlikoff. La universidad también mantiene una revisión independiente de su respuesta al caso, dirigida por Sally Yates, exfiscal general interina de Estados Unidos.
Protestas y posible moción de censura contra Kotlikoff
La crisis provocó nuevas movilizaciones en Ithaca, Nueva York, donde estudiantes, profesores y otras personas reclamaron la renuncia de las autoridades universitarias.
Además, el Senado del profesorado de Cornell prevé votar una moción de censura contra Kotlikoff a finales de octubre.
La votación podría reflejar el grado de descontento entre los docentes, aunque una moción de censura no equivale por sí misma a la destitución del presidente universitario.
Por ahora, Kotlikoff ha descartado renunciar. La universidad deberá afrontar las consecuencias institucionales de la controversia mientras continúa la revisión independiente y avanza el litigio presentado por la estudiante.
Kotlikoff reconoce problemas de consumo de sustancias y violencia
Durante la entrevista, el presidente universitario también reconoció que el consumo de alcohol y drogas continúa siendo un problema dentro de Cornell.
Kotlikoff relacionó esta situación con varios factores, entre ellos la adaptación de los jóvenes a la vida universitaria, la influencia de las redes sociales y la exposición a contenidos relacionados con la pornografía y la misoginia.
“Este es un desafío para nosotros; tenemos que responder fomentando el carácter, el criterio, la responsabilidad y el cuidado mutuo”, afirmó.
Sus declaraciones se producen mientras Cornell enfrenta cuestionamientos sobre sus protocolos de prevención, la atención a las denuncias de agresión sexual y la responsabilidad de sus autoridades.
La revisión dirigida por Sally Yates deberá examinar la respuesta institucional. Al mismo tiempo, la demanda civil permitirá que las alegaciones contra los estudiantes y la universidad se analicen en el ámbito judicial correspondiente.

