Residentes de Praderas de la Silla, en Guadalupe, documentaron con dron la invasión del Área Natural Protegida; denuncian tala nocturna, fogatas y falta de coordinación entre autoridades.
Vecinos de la colonia Praderas de la Silla, en Guadalupe, denunciaron la presencia de aproximadamente 50 lotes delimitados irregularmente en las faldas del Cerro de la Silla, ubicados a unos 200 metros de la entrada a la comunidad. Los habitantes alertaron sobre la instalación de tejabanes, lonas, una letrina y estructuras con instalaciones eléctricas, así como evidencia de tala de árboles y fogatas que representan riesgo de incendio forestal para las viviendas cercanas.
| Indicador | Valor |
|---|---|
| Lotes delimitados | Aproximadamente 50 |
| Distancia a colonia | 200 metros |
| Municipio afectado | Guadalupe, Nuevo León |
| Categoría de protección | Monumento Natural (ANP federal) |
| Antecedente similar | 2018: clausura de 40 familias |
En este artículo
Tala nocturna y fogatas: riesgo de incendio
Saúl Martínez, presidente de la mesa directiva de la colonia Praderas de la Silla, señaló que los trabajos de tala continúan principalmente durante las noches, cuando los habitantes escuchan machetazos y golpes de hacha provenientes del área invadida.
“Siguen talando en las noches cuando nadie está. Están yendo en las mañanas y en las tardes, pero en las noches siguen los machetazos y hachazos.”
Los residentes también encontraron árboles talados con los troncos apilados como leña, además de indicios de que algunas personas ya cuentan con instalaciones eléctricas en el lugar. Durante uno de los recorridos, los vecinos hallaron una parrilla con cenizas, evidencia de fogatas que aumentan el peligro de un incendio forestal debido a la cercanía con las viviendas.
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Documentación con dron revela magnitud
Miguel Olvera, vecino de la zona, explicó que descubrieron los asentamientos irregulares en el Cerro de la Silla la semana pasada, luego de que personal de vigilancia detectara una camioneta que dejaba materiales en uno de los accesos al cerro. Posteriormente, un grupo de residentes realizó un recorrido y utilizaron un dron para documentar la magnitud de las construcciones.
“Vas caminando entre el monte y como a los 200 metros se empiezan a ver los asentamientos, inclusive ya está lotificado. Ya habían delimitado los terrenos con alambre de púas. Hay algunos tejabanes con lámina. Está enorme.”
Olvera detalló que los colonos calculan alrededor de 50 asentamientos, aunque desconocen el número exacto de personas involucradas. Entre los hallazgos, encontraron una cuna de bebé en uno de los terrenos, lo que sugiere la presencia de familias completas.
Inseguridad vinculada a invasión
Los vecinos relacionaron la presencia de los asentamientos con problemas de inseguridad en la zona, señalando que históricamente han sufrido robos a viviendas y vehículos. Olvera mencionó que la semana pasada una patrulla municipal acudió al lugar y detuvo a dos personas que se encontraban en uno de los asentamientos, aunque desconoce qué ocurrió posteriormente con ellas.
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Autoridades sin coordinación clara
Martínez indicó que han mantenido contacto con la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y con las secretarías de Medio Ambiente estatal y municipal, pero acusó que existe falta de coordinación para determinar qué dependencia debe encargarse del retiro de las estructuras.
“Son tres instancias y al hecho de tener varias instancias se complica la limpieza de esa gente, de esos tejabanes.”
Después del incidente, acudieron alrededor de cinco o seis patrullas al lugar, pero los elementos se negaron a ingresar al cerro al considerar que no podían intervenir en esa zona, según relató Olvera.
Antecedentes de intervención de Profepa
Una fuente cercana al municipio de Guadalupe confirmó que personal de Profepa acudió en días pasados para imponer medidas de clausura en algunos puntos donde se detectaron construcciones. Al tratarse de una zona bajo jurisdicción federal, el municipio no tendría facultades para realizar por sí mismo una clausura.
El Cerro de la Silla está decretado como Área Natural Protegida bajo la categoría de Monumento Natural y comprende superficie de los municipios de Guadalupe, Monterrey y Juárez. Esta protección implica que cualquier intervención debe ser coordinada por autoridades federales.
Existen antecedentes de intervenciones de Profepa en esta misma zona. En 2018, la dependencia clausuró un predio dentro del Área Natural Protegida donde se habían dividido terrenos para el asentamiento de alrededor de 40 familias, un caso similar al que ahora denuncian los vecinos de Praderas de la Silla.
Los residentes esperan que Profepa concrete el retiro de las estructuras y la restauración del área afectada en los próximos días, aunque hasta el momento no existe un plazo definido ni un responsable claro de la operación de desalojo.
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