Las autoridades de Sinaloa separaron temporalmente a Enrique Mora García de la dirección del penal de El Castillo, en Mazatlán, después de dos enfrentamientos entre internos que dejaron 12 personas muertas y 16 heridas a principios de octubre.
El secretario de Seguridad Pública estatal, Sinuhé Téllez López, explicó que la decisión busca facilitar las investigaciones de la Fiscalía y del Órgano Interno de Control de la dependencia.
La gobernadora de Sinaloa, Graciela Domínguez Nava, confirmó que la salida del funcionario será temporal. Hasta el momento, la medida no implica por sí misma una determinación sobre su responsabilidad en los hechos.
Dos enfrentamientos dejaron 12 muertos en el penal
La violencia comenzó el 8 de octubre, cuando una primera riña dejó 10 personas muertas y 16 heridas. Entre las víctimas se encontraba un niño de dos años que visitaba el centro penitenciario.
Un día después ocurrió un segundo enfrentamiento, en el que murieron otros dos reclusos. Los episodios obligaron a desplegar fuerzas estatales y federales dentro y en los alrededores del penal.
La magnitud de los hechos puso bajo escrutinio las condiciones de seguridad del centro penitenciario, así como los mecanismos de vigilancia y prevención de enfrentamientos entre internos.
Investigan posibles fallas en la seguridad penitenciaria
Las autoridades también enfrentan cuestionamientos sobre el control dentro del penal y el posible ingreso de armas. Las investigaciones deberán establecer cómo ocurrieron los enfrentamientos, qué condiciones permitieron la violencia y si existieron omisiones de funcionarios.
La separación de Mora García busca evitar posibles interferencias mientras avanzan las indagatorias. Sin embargo, las autoridades no han establecido públicamente, en la información disponible, una responsabilidad individual definitiva por los hechos.
El caso también reavivó la discusión sobre la necesidad de reforzar la vigilancia penitenciaria y mejorar la infraestructura carcelaria en Sinaloa.
El penal ya tenía observaciones sobre sus condiciones
El contexto de la crisis incluye señalamientos previos sobre el funcionamiento de El Castillo. Según el texto de referencia, un diagnóstico de 2025 de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) identificó deficiencias relacionadas con la insuficiencia de personal de custodia, la presencia de actividades ilícitas y fallas en la prevención de incidentes violentos.
Estas observaciones plantean interrogantes sobre la capacidad del centro para mantener el orden y proteger la integridad de las personas internas y visitantes.
Tras los enfrentamientos, las autoridades también han señalado la necesidad de fortalecer el control penitenciario y avanzar en la construcción de un nuevo centro carcelario en la entidad.
La investigación deberá determinar si las deficiencias identificadas previamente guardan relación con los hechos de octubre y si hubo responsabilidades administrativas o penales. Por ahora, la separación temporal del director constituye una medida para facilitar ese proceso.

