La NASA anunció una nueva estrategia para acelerar el regreso de astronautas a la Luna: probar los módulos de aterrizaje de SpaceX y Blue Origin antes de decidir cuál utilizará en la primera misión tripulada de la fase actual del programa Artemis.
El plan contempla una demostración lunar sin tripulación del sistema de SpaceX a finales de 2027 y otra de Blue Origin en 2028. La selección dependerá del avance técnico y de la capacidad de cada empresa para demostrar que puede llevar astronautas a la superficie lunar de forma segura.
La agencia mantiene 2028 como objetivo para el regreso de seres humanos a la Luna, aunque el calendario dependerá de que las pruebas y los sistemas estén listos.
Artemis III probará las naves en órbita terrestre
Antes del alunizaje, la misión Artemis III enviará a cuatro astronautas a la órbita baja terrestre durante una misión prevista para 2027, con una duración aproximada de 14 días.
Durante el vuelo, la cápsula Orión ensayará maniobras de encuentro y acoplamiento con versiones de prueba de los sistemas desarrollados por SpaceX y Blue Origin. Las pruebas permitirán comprobar procedimientos y equipos sin exponer a la tripulación a un descenso lunar.
La misión representa un cambio respecto al plan original, que contemplaba utilizar Artemis III para llevar astronautas directamente a la superficie lunar. Ahora, la NASA busca reducir riesgos antes de intentar el alunizaje con Artemis IV.
SpaceX apuesta por Starship para llegar a la superficie lunar
SpaceX, la compañía de Elon Musk, utilizará una versión de su nave Starship diseñada para transportar astronautas entre la órbita lunar y la superficie.
La arquitectura requiere una operación compleja de abastecimiento de combustible en órbita terrestre. Varias naves cisterna transferirán propelente a una nave depósito, que después suministrará combustible al módulo lunar.
En el plan actualizado, Starship deberá demostrar su capacidad para completar las operaciones necesarias antes de intentar un alunizaje sin tripulación a finales de 2027. Si supera las pruebas y recibe la certificación de la NASA, podrá competir por el vuelo tripulado.
Blue Origin prepara su módulo Blue Moon
Blue Origin, la empresa de Jeff Bezos, desarrolla el módulo Blue Moon Mark 2. Para acelerar su preparación, modificó la arquitectura prevista y utilizará tres etapas de transferencia para llevar el módulo hasta una órbita polar elíptica alrededor de la Luna.
Este sistema permitirá trasladar el módulo y acoplarlo con Orión para que los astronautas puedan pasar a la nave lunar. Dos integrantes de la tripulación descenderían a la superficie, mientras los otros permanecerían en Orión.
La compañía también realizará una demostración sin tripulación en 2028. Antes, sus misiones robóticas ayudarán a probar tecnologías y a recopilar información útil para futuras operaciones lunares.
La NASA recuperará capacidades técnicas propias
El administrador de la agencia, Jared Isaacman, también anunció que la NASA buscará recuperar capacidades internas de diseño, fabricación y prueba de equipos que durante décadas dependieron en mayor medida de proveedores externos.
La estrategia incluye una supervisión más directa del trabajo industrial. Personal de la agencia ya participa en instalaciones de sus socios para resolver problemas técnicos y reducir los tiempos de respuesta.
Isaacman defendió que la agencia debe intervenir de manera más activa cuando los proyectos se retrasen, en lugar de limitarse a elaborar informes o convocar reuniones.
La fecha de regreso depende de las pruebas
La NASA mantiene su objetivo de llevar astronautas a la superficie lunar en 2028, pero todavía debe comprobar que los módulos, los cohetes y los procedimientos de acoplamiento funcionan como se espera.
La agencia no ha asignado de forma definitiva el primer alunizaje tripulado a una de las dos compañías. La decisión dependerá de cuál esté preparada para completar la misión con garantías de seguridad.
El programa Artemis busca establecer una presencia humana sostenida en la Luna, especialmente en la región del polo sur, y desarrollar tecnologías que también puedan contribuir a futuras misiones tripuladas a Marte.

