En el área metropolitana de Monterrey, vendedores ambulantes y tiendas de abarrotes comercializan abiertamente cigarros ilegales procedentes de países como India, Pakistán, Camboya y China, sin ningún tipo de autorización sanitaria. Un recorrido por distintos municipios confirmó que la venta ocurre a plena luz del día y sin que las autoridades intervengan. Se estima que en Nuevo León hay aproximadamente 204 mil consumidores de estos productos, de una base total de 817 mil fumadores registrados en la entidad.
El fenómeno no es menor. De acuerdo con un análisis de KPMG, los cigarros ilegales representan el 25 por ciento del mercado nacional, una proporción que refleja la escala del problema y las pérdidas fiscales que genera. Entre septiembre de 2025 y marzo de 2026, la Fiscalía General de la República (FGR) confiscó 180 toneladas de tabaco ilegal en todo el país, pero el flujo de estos productos al mercado no se ha detenido.
Cómo opera la red de distribución en el área metropolitana
El recorrido por municipios del área metropolitana de Monterrey permitió identificar una red extensa y diversificada de puntos de venta. En la ciudad de Monterrey, los cigarros ilícitos se ofrecen por unidad a precios de entre 8 y 10 pesos, accesibles para cualquier comprador en puestos callejeros. En San Pedro Garza García, la venta se concentra principalmente en depósitos de cerveza ubicados en colonias como San Pedro 400, El Obispo y La Echeverría, donde se ofrecen cajetillas de las marcas Link, Marble y Time a alrededor de 40 pesos.
En Santa Catarina, la distribución se observó en sectores como Fama I, II, III y IV, La Aurora, Lomas de Santa Catarina y Puerta Mitras. En varios puntos, los comerciantes mantienen los cigarros piratas fuera de la vista y solo los muestran a clientes conocidos, lo que sugiere cierta conciencia de la irregularidad pero también de la impunidad con la que operan. En otros casos, la venta se realiza sin ningún disimulo.
Las marcas detectadas en el recorrido, Link y Marble, aparecen de manera específica en la alerta sanitaria que la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) actualizó en junio de 2026. Ese listado integra cerca de 180 marcas de cigarros sin autorización para su comercialización en México.
Detrás de la distribución a gran escala se identifican a los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación como los principales organizadores del contrabando de tabaco hacia el país.
El golpe económico para los comercios formales
La diferencia de precios entre el producto legal y el ilegal tiene un impacto directo sobre los negocios que operan dentro del marco regulatorio. Mientras una cajetilla legal de 20 cigarros puede costar alrededor de 100 pesos y una de 14 cigarros ronda los 70 pesos, los distribuidores de cigarros piratas consiguen cajetillas de 20 unidades hasta por 25 pesos y las venden al público entre 40 y 50 pesos. La brecha hace prácticamente imposible competir para quien cumple con las obligaciones fiscales y sanitarias.
José Luis, trabajador de un negocio ubicado en la calle Morelos de Monterrey, lo explicó con precisión:
A mí una cajetilla legal de 20 cigarros me cuesta cerca de 100 pesos y las de 14 cigarros alrededor de 70, mientras que algunos comerciantes consiguen las cajetillas pirata con 20 cigarros hasta en 25 pesos y las venden en 40 o 50. Eso nos afecta bastante porque mucha gente prefiere comprarlas por ser más baratas a pesar de que representan un riesgo.
El deterioro del mercado formal tiene consecuencias medibles. Entre 2021 y 2025, el consumo legal de cigarrillos cayó un 11.5 por ciento, según datos de la Asociación Nacional de Productores y Expendedores de Cigarros (ANPEC). En ese mismo periodo, el erario dejó de percibir 23 mil millones de pesos en recaudación fiscal vinculada al sector tabacalero.
Riesgos sanitarios y la advertencia de CANACO
Más allá del daño económico, la comercialización de cigarros ilegales plantea un problema grave de salud pública. Al no contar con autorización sanitaria ni pasar por los controles establecidos por Cofepris, estos productos no garantizan ningún estándar sobre su composición, condiciones de fabricación, almacenamiento o transporte hasta llegar al consumidor final.
Mercedes Guerrero, comerciante ambulante entrevistada durante el recorrido, fue directa al señalar la contradicción que implica tolerar su venta:
Vender esos cigarros no debería permitirse. Si el cigarro convencional ya es perjudicial para la salud, los pirata lo son aún más. Las autoridades deberían revisar con mayor frecuencia a quienes comercializan este tipo de cigarros.
La Cámara Nacional de Comercio (CANACO) alertó sobre los riesgos del fenómeno en los días previos a que se documentara el recorrido. La postura de la agrupación empresarial coincide en señalar la doble afectación del problema: por un lado, la dimensión sanitaria; por otro, el daño a los negocios que sí respetan las reglas.
La venta de cigarros ilegales debe atenderse principalmente como un problema de salud pública. Al desconocerse su procedencia y las condiciones bajo las cuales fueron fabricados, almacenados e introducidos al mercado, no existe certeza sobre su contenido ni sobre el cumplimiento de las disposiciones sanitarias mexicanas. Además, su comercialización informal perjudica directamente a los negocios que sí cumplen con la ley.
Lo que se sabe y lo que falta por confirmar
El panorama documentado muestra una red de distribución activa, precios que favorecen la demanda del producto ilegal y una respuesta institucional que, hasta el momento, no ha logrado frenar el abasto en los puntos de venta. La actualización del listado de Cofepris en junio de 2026 es una acción reciente, pero no se han confirmado operativos coordinados en la zona metropolitana de Monterrey para retirar el producto de los puntos de venta identificados. Tampoco se ha precisado si las confiscaciones de tabaco registradas entre septiembre de 2025 y marzo de 2026 incluyeron acciones dentro de Nuevo León específicamente.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas personas consumen cigarros ilegales en Nuevo León?
Se estima que en Nuevo León hay aproximadamente 204 mil consumidores de cigarros ilegales, de un total de 817 mil fumadores registrados en la entidad. De ese total, 352 mil fuman de forma diaria.
¿Qué marcas de cigarros ilegales se detectaron en el área metropolitana de Monterrey?
Las marcas identificadas durante el recorrido fueron Link, Marble y Time. Las dos primeras aparecen en la alerta sanitaria de Cofepris, actualizada en junio de 2026, que integra cerca de 180 marcas sin autorización sanitaria.
¿A cuánto se venden los cigarros piratas en Monterrey y San Pedro?
En Monterrey se venden por unidad a precios de entre 8 y 10 pesos. En San Pedro Garza García, las cajetillas se ofrecen a alrededor de 40 pesos, frente a los 100 pesos que puede costar una cajetilla legal de 20 cigarros.
¿Qué porcentaje del mercado nacional representa el cigarro ilegal?
Según un análisis de KPMG, los cigarros ilegales representan el 25 por ciento del mercado nacional de tabaco en México.
¿Qué pérdidas fiscales genera el contrabando de tabaco en México?
El contrabando y la venta de cigarros ilegales han generado una pérdida de recaudación fiscal estimada en 23 mil millones de pesos durante el periodo analizado por ANPEC entre 2021 y 2025.

