Victoria’s Secret volvió a reunir a algunas de las figuras más reconocidas de la moda durante su desfile de 2026 en Los Ángeles, California. La pasarela combinó lencería, alas de plumas, música en vivo y el regreso de modelos icónicas, además del debut de Kylie Jenner.
Bella Hadid abrió el espectáculo celebrado el domingo 18 de octubre. La acompañaron Gigi Hadid, Adriana Lima, Alessandra Ambrosio, Candice Swanepoel y otras modelos que han formado parte de la historia de la marca.
Uno de los momentos más comentados fue la aparición de Kylie Jenner, quien desfiló por primera vez en el Victoria’s Secret Fashion Show. La empresaria lució una nueva versión del Fantasy Bra, una de las piezas más emblemáticas de la firma.
Kylie Jenner luce el Fantasy Bra de 50 millones de dólares
Kylie Jenner sorprendió al público con el regreso del Fantasy Bra, una pieza de lencería desarrollada en colaboración con la firma de joyería Jacob & Co. Según la revista Vogue, el diseño está valorado en 50 millones de dólares.
El sujetador incluye un diamante amarillo central cuyo valor se estima en 22 millones de dólares. Jenner completó el conjunto con una minifalda vaporosa, tacones transparentes y alas de plumas blancas.
La pieza recuperó una tradición que la marca había dejado atrás desde 2018. El Fantasy Bra se convirtió durante años en uno de los elementos más reconocibles de sus desfiles, debido al uso de piedras preciosas y a su elevado valor.
Entre los asistentes estuvieron Timothée Chalamet, pareja de Jenner, y Kris Jenner, madre de la empresaria. También acudió la actriz Nicole Kidman, junto a otras figuras del entretenimiento.
Adriana Lima, Alessandra Ambrosio y Bella Hadid regresan a la pasarela
El desfile reunió a modelos de distintas generaciones y perfiles. Bella Hadid abrió la presentación, mientras Gigi Hadid, Adriana Lima y Alessandra Ambrosio destacaron entre los nombres más reconocidos.
La lista también incluyó a Candice Swanepoel, Alex Consani, Anok Yai, Ashley Graham, Devyn Garcia, Imaan Hammam, Joan Smalls, Liu Wen y Paloma Elsesser.
Las propuestas visuales combinaron velos, lentejuelas, brillos y plumas de diferentes colores y tamaños. Las alas, uno de los símbolos más identificables de Victoria’s Secret, ocuparon un lugar central en la presentación.
El evento también contó con un cartel musical integrado por artistas femeninas. Megan Thee Stallion, Tate McRae y Megan Moroney actuaron durante el espectáculo, mientras que el grupo KATSEYE interpretó Pinky Up para presentar los nuevos diseños de PINK, la línea juvenil de la marca.
El regreso de Victoria’s Secret a Los Ángeles
La edición de 2026 marcó el regreso del desfile a Los Ángeles después de 19 años. El espectáculo forma parte de la estrategia que la empresa retomó en 2024, cuando recuperó su pasarela anual en Nueva York.
Durante años, el Victoria’s Secret Fashion Show fue uno de los eventos más visibles de la industria de la moda. Sin embargo, la marca recibió críticas por promover estándares de belleza restrictivos y por la limitada diversidad corporal de sus modelos.
Las controversias contribuyeron a la suspensión del desfile en 2019. Desde entonces, la empresa ha buscado modificar la imagen del evento y ampliar la representación de mujeres con distintos cuerpos y trayectorias.
Las críticas por la participación de celebridades e influencers
La renovación del espectáculo también ha generado cuestionamientos. Antes de la edición de 2026, la selección de participantes reavivó el debate sobre el papel de las creadoras de contenido y las figuras famosas en una pasarela tradicionalmente asociada con modelos profesionales.
La discusión refleja el desafío de la marca para mantener la atención del público sin perder credibilidad dentro de la industria de la moda. La presencia de Kylie Jenner, una empresaria con una audiencia global, reforzó el peso de las celebridades en el espectáculo.
Fundada en San Francisco en 1977, Victoria’s Secret celebró su primer desfile en 1995, en el hotel The Plaza de Nueva York. Con el tiempo, las alas, la puesta en escena y las actuaciones musicales transformaron aquella presentación comercial en un evento internacional de entretenimiento y moda.
El desfile de 2026 continúa ese intento de renovación. Su recepción dependerá tanto del interés que genere entre el público como de la capacidad de la marca para responder a las críticas sobre representación y estándares de belleza.

