El voto latino puede convertirse en un factor decisivo en las elecciones de mitad de mandato de Estados Unidos, previstas para el 3 de noviembre. A dos semanas de los comicios, el aumento del costo de vida y el descontento con la gestión del presidente Donald Trump marcan las preocupaciones de este electorado.
Una encuesta del Pew Research Center, publicada el 16 de octubre, muestra que el 51 % de los votantes latinos registrados respalda a los candidatos demócratas al Congreso, frente al 24 % que apoya a los republicanos. Otro 18 % aún no sabe por quién votar y un 7 % prefiere a otros candidatos.
El estudio también refleja un deterioro en la aprobación de Trump entre los votantes latinos. Solo el 24 % aprueba su gestión presidencial, frente al 38 % registrado al comienzo de su segundo mandato.
Pese a estos resultados, el mandatario sostiene que conserva el respaldo hispano. En 2024 obtuvo casi la mitad de los votos latinos, un avance histórico para un candidato presidencial republicano.
“Creo que lo estamos haciendo bien”, declaró Trump el lunes al responder preguntas de la prensa sobre sus perspectivas entre los votantes hispanos. “Tengo un tremendo voto hispano”, añadió.
Ante el panorama electoral, organizaciones civiles intensifican sus esfuerzos para movilizar a esta población. Somos Votantes, entidad que promueve la participación del electorado hispano y defiende políticas progresistas, destinó 20 millones de dólares a actividades electorales en California, Texas, Nevada, Arizona, Wisconsin y Michigan, según explicó su secretario nacional de prensa, Ricardo Rauseo.
Rauseo señala que una parte del electorado latino esperaba cambios económicos cuando apoyó a Trump en 2024, especialmente una reducción de los precios. Sin embargo, considera que el encarecimiento de la vida ha ampliado la distancia entre las expectativas de esos votantes y las decisiones de la Administración.
La economía pesa más que la migración entre los votantes latinos
El costo de vida destaca como la principal preocupación del electorado latino. De acuerdo con Pew Research Center, el 86 % considera que la economía es un asunto “muy importante” al decidir su voto, frente al 64 % que otorga esa prioridad a la migración.
La diferencia resulta significativa en un contexto en el que las deportaciones y las medidas migratorias ocupan un lugar central en el debate político estadounidense.
Alejandra Y. Castillo, quien fue asistente de Comercio para el Desarrollo Económico durante el Gobierno de Joe Biden, explica que las preocupaciones económicas han mantenido un peso importante entre los votantes latinos, aunque los partidos suelen prestar especial atención a la migración cuando se dirigen a esta comunidad.
Los datos económicos refuerzan el contexto de preocupación. La inflación interanual de Estados Unidos alcanzó el 3,7 % en septiembre, frente al 3,4 % de agosto, de acuerdo con los datos difundidos ese mes.
Además, la Asociación Automovilística Estadounidense (AAA) reportó que la gasolina regular alcanzó un promedio nacional de 4,36 dólares por galón el 8 de octubre, uno de los niveles más altos registrados para esa época del año.
Para Castillo, el aumento de los gastos cotidianos puede afectar la percepción de los votantes sobre la capacidad del Gobierno para cumplir sus promesas económicas.
Rauseo coincide en que la presión sobre los hogares no comenzó con la actual Administración, pero afirma que se ha intensificado. Entre las principales inquietudes menciona el precio de los alimentos, el combustible y otros gastos básicos.
El descontento con Trump no garantiza un voto demócrata
Aunque las encuestas muestran una ventaja demócrata entre los votantes latinos, el resultado no está definido. El 18 % de los encuestados por Pew Research Center todavía no sabe por qué candidato al Congreso votará.
El estudio también indica que el respaldo a Trump entre los latinos que lo apoyaron en 2024 ha disminuido. Aun así, una parte de ese electorado mantiene su preferencia republicana, lo que impide asumir que el descontento con el presidente se traducirá automáticamente en votos para los demócratas.
Las organizaciones civiles buscan movilizar a los votantes indecisos y a quienes podrían abstenerse. Su participación puede resultar relevante en las contiendas competidas por el control del Congreso.
Los latinos representan una parte importante de la fuerza laboral estadounidense y constituyen uno de los grupos demográficos de mayor crecimiento en el país. Sus preocupaciones incluyen, además del costo de vida, los salarios, el acceso a la salud y la educación.
A dos semanas de las elecciones, la economía se perfila como uno de los factores centrales para una comunidad electoral diversa, cuyo voto puede inclinar algunas de las disputas más reñidas del 3 de noviembre.

